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opinión

Impuesto a la deslocalización industrial

El programa económico del Presidente Biden busca aumentar el endeudamiento y desalentar las inversiones en el exterior, entre otras medidas

La Secretaria del Tesoro, Janet Yellen, efectuó en el Comité de Finanzas del Senado una detallada exposición del programa económico del Presidente Biden, cuyas características principales son aumentar el endeudamiento para hacer frente a la situación de la pandemia, incrementar los impuestos personales para las familias con ingreso superior al millón de dólares, llevar la tasa de impuestos de las empresas al 28%, combatir las transferencias de ganancias de las multinacionales y favorecer políticas para promover la producción local y desalentar las inversiones en el exterior para reexportar a los Estados Unidos. También incluyó la necesidad de normas para garantizar la estabilidad del sistema financiero.
La Secretaria Yellen defendió la propuesta de agregar 1.900.000 millones, que haría un total de 5.500.000 con los paquetes ya aprobados durante la pandemia, equivalentes al 25% del PBI. Yellen sostuvo que el endeudamiento está justificado por las bajas tasas de interés y la necesidad de invertir en infraestructura que mejorarán la competitividad de la economía para las generaciones futuras. Con tono optimista, agregó que el crecimiento económico favorecerá una reducción de la deuda en el largo plazo.
El impuesto a las corporaciones será elevado del 21%, aprobado en 2017, al 28%. Esta tasa será una de las más elevadas entre los países desarrollados. El programa incluye una tasa del 15% sobre los ingresos de las empresas y no sobre los ingresos imponibles para evitar los juegos contables que permiten reducir el pago de impuestos. Las palabras utilizadas fueron “asegurar una fuerte imposición sobre los beneficios en el exterior”. En la misma línea, la Secretaria del Tesoro asumió el compromiso de negociar un Acuerdo Multilateral en el marco de la OECD y G20 para impedir la erosión de la base impositiva y las transferencias de ganancias.
La discusión sobre la imposición de las multinacionales en el exterior dominó parte de la deposición. La Secretaria Yellen afirmó que la reforma impositiva suprimirá los incentivos para la producción en el exterior. El programa de Biden contempla un impuesto del 10% para las partes o servicios importados desde filiales en el exterior. El “Impuesto multa a la deslocalización” pretende morigerar la contratación en el exterior de partes o servicios que podrían obtenerse en el país. Este proyecto “Made in America” está destinado a generar controversias porque implica la intervención en la programación de la producción de empresas privadas, fijaría un nuevo arancel a las partes y gravaría por primera vez los servicios. Esta política va dirigida contra los países en desarrollo que crecieron en las últimas décadas por el aporte de las inversiones extranjeras directas. La Administración Biden vuelve a sostener que Estados Unidos puede producir todo independientemente de los costos y su impacto sobre la competitividad. Mayores impuestos y nuevas restricciones podrían alentar la radicación de las casas matrices en el exterior.
Cuando los Senadores presionaron para conocer la opinión sobre el Impuesto a la Riqueza, la Secretaria Yellen afirmó que existen evidencias de una creciente desigualdad y que por ese motivo la reforma propone mayores impuestos sobre los ingresos superiores al millón de dólares. Si bien los Senadores sostuvieron que un impuesto de esa característica sería inconstitucional, Yellen dijo que no estaba en el programa de Biden. Tampoco arriesgó opinión sobre la propuesta de Joseph Stiglitz de apoyar la emisión de Derechos Especiales de Giro por 500.000 millones diciendo que debía someterse a estudios.


Por Felipe Frydman

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