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Comentario Político Semanal

Discutidos Centros de Aislamientos

En los primeros 18 días del año, la explosión de contagios comunitarios sumó 670 casos de coronavirus en toda la provincia, la mayoría de ellos del oeste formoseños en donde. No fueron los enemigos, el ex juez Fernando Carbajal, no fue la oposición, no fueron los varados, ni fueron la gran mayoría de los formoseños que guardaron cuarentena en sus casas, aún con sus negocios re hundidos los responsables del desastre.

Discutidos Centros de Aislamientos
Pese a disponer de habitaciones en varios hoteles locales, el lagunense se empecina en alojar a los no pudientes, en el estadio Cincuentenario. Una cubierta no preparada para estas circunstancias. El coronavirus agradecido, por tener el mejor lugar para propagarse.

Fue el gobierno que de manera repentina después de las fiestas de fin de año y como ocurrió anteriormente, empezó a encontrar casos por todos lados. ¿Escondía los números?, bueno lo hizo con la administración Décima porque hasta el último vecino sabía que el Dengue explotaba por todos lados.

Las cifras del Dengue se blanquearon, aprovechando la pandemia para lavarle la cara a una salud pública en la provincia llena de baches respecto de la administración de los recursos. Lo mismo pareció suceder cuando explotaron los casos en el oeste formoseño. Pasó Navidad, no era un buen momento para blanquear nada. Pasó año viejo y con el año nuevo estallaron los contagios comunitarios.

  Estampida de contagios

Todas las previsiones respectos de las estadísticas que los científicos del Consejo venían repitiendo se fueron al tacho, llegaron a aparecer hasta 140 casos en un día ¿Qué pasó? Se enojó el coronavirus y apretó el acelerador. ¿Qué pasó con la progresión de contagios que se esperaba? De repente todo se precipitó y lo que venía siendo un control epidemiológico con dificultades se volvió un contador que no paraba en el transcurso de los días.

Formosa va a cumplir un año desde que empezó la cuarentena y el logro ha sido demorar el efecto desastroso de la pandemia, pero solo en la parte sanitaria. Mientras hubo pocos casos todo el sistema se movió cómodamente, aún a pesar del traspié con la Corte Suprema de Justicia, que le ordenó a la provincia dejar entrar a los formoseños varados.

Carencias o improvisación

Ahora en estos primeros días del mes de enero, con el estallido de casi 700 casos, el sistema empezó a mostrar sus penurias en lo que respecta a los centros de alojamiento para cumplir con la cuarentena.

Algunos tienen una buena atención, pero otros son verdaderas mazmorras en las que se carece de casi todo, como el estadio Cincuentenario. Es precisamente en el este lugar que alberga a cerca de 300 personas con COVID positivo, donde se dieron denuncias respecto del hacinamiento por el cual las personas estaban pasando.

Como sucedió en su momento con la escuela de cadetes, primer centro de cuarentena, las fallas para albergar personas en el Cincuentenario causó que se mezclaran, personas que ya tenían el PCR confirmatorio de la enfermedad con otras que todavía no recibían los resultados.

Dificultades del modelo

Las dificultades por el encierro y la mala calidad de vida en el lugar, causaron varias crisis de nervios, que una tras otra persona, manifestaban a través de las redes.

El gobierno de Insfrán atendiendo como podía a los cientos de casos en el oeste, otros tantos en Clorinda y también en la ciudad de Formosa, empezó a mostrar que la estructura en salud, no era la maravilla que él se jactaba de haber construido con el modelo formoseño.

Decisiones de último momento y la aparición de Aníbal Gómez a cargo del Ministerio de Desarrollo Humano, le dio un poco de oxígeno a un Consejo de la Emergencia que no podía superar el descrédito por la cantidad de casos que aparecieron de la nada.

Un aporte con crédito

Lejos de despegarse de la abulia, de seguir con los mismos métodos de la mesa del COVID, Gómez descongestionó los centros de aislamientos, dotó con las herramientas que pudo a los hospitales distritales del interior, que hasta ahora no tenían ningún protagonismo y descentralizó los laboratorios públicos, además dio participación a los laboratorios privados para la realización de los PCR. Es notorio en todas las conferencia, que contrariamente al hastío y demérito que produce el ministro González (- El Sr. aquí no se rinde nadie - invariablemente buscando a quien culpar o con quien regañar), el oriundo de Buena Vista, convoca a quienes  quieran colaborar, juiciosamente con otro lenguaje, sin agresión ni soberbia, más aún, sabiendo que se vienen tiempos más difícil que el actual.

En un mes crítico, el problema más grave del “doble ministro”, es todo lo que no se hizo antes y que en un momento de crisis por la cantidad de contagios, fue al galope para poder modificar la falta de acciones de todos los meses anteriores.

  Los placenteros funcionarios.

Aún así el séptuple gobernador es el principal responsable que en diez meses, la provincia no se haya preparado para enfrentar para algo que él pensó que podía ser otro logro político, ser el único lugar en el mundo que no se iba a contagiar con coronavirus o que no tendríamos víctimas fatales.

No importa cuanto haya que encerrar a la gente o la conciencia que los ciudadanos tengan respecto de los cuidados, la cuarentena y la Fase 1 es la única medida que el oriundo de Laguna Blanca tiene en mente.

Fue así que el eterno residente del quinto piso llegó a la misma crisis que se le planteó en la justicia al inicio de la cuarentena, centros de aislamientos con cientos de formoseños hacinados, trances de ímpetus, violación de derechos humanos, la propia violación del artículo 205 del Código Penal por poner en riesgo la salud pública, mezclando gente sana con gente enferma.

  Otra vez a la justicia

Otra denuncia ingresa por las mismas razones que al principio de la cuarentena y otra vez será la justicia la que le diga al añoso gobernador que está violando la Constitución Nacional. Las imágenes recorrieron el país, los gritos, los llantos, las denuncias de cada uno de los residentes en el estadio Cincuentenario.

No pueden dormir porque tienen los reflectores del estadio encendidos, los baños están constantemente sucios por la cantidad de personas, el calor es insoportable, las jóvenes duermen vestidas y hasta se bañan vestidas y los espacios se asemejan más a pabellones de cárceles que un lugar adaptado para recuperarse de COVID.

Como sea la ficción se repite, una historia de abusos y de excesos a los derechos más básicos, las miradas están puestas en la justicia federal para entender si alguien se va a ocupar de los formoseños o nuevamente deberán apelar a la justicia fuera de la provincia.

Extinción del privado

El gobierno nuevamente causa con sus decisiones en pos de la salud, el cierre definitivo de los pocos negocios que pudieron sobrevivir a la primera cuarentena. En esa oportunidad como ahora la falta de estrategias para poder realizar actividades con protocolos, tiene a la ciudad de Formosa sitiada.

Este sábado los comerciantes se manifestaron con bocinazos en las calles y al igual que con la marcha anterior de #Formosalibre, las calles se llenaron de policías para controlar que nadie pudiera circular.

La fuerza ideológica de Insfrán cada vez ajusta más la herramienta de abollar ideologías y se le está haciendo costumbre sitiar cualquier espacio que él considere como propio, algo muy común en caudillos autoritarios que aprovechan al máximo el poder del cual han abusado como en su caso, un cuarto de siglo.

A guardarse

No se tiene problemas en cerrar a todos los privados pero no por eso deja de aumentarles los impuestos y de recaudar de manera irracional.

Insfrán apuesta a todo o nada, si ahora demuestra que puedo oprimir a más no poder a la ciudadanía sin que esta reaccione, seguramente ganará cómodamente las elecciones que todavía, su tiempo biológico de vida le permite disputar.

Por ahora lo electoral no es el problema que más le preocupa, sino la curva de contagios que no tardará en colapsar el sistema público de continuar con este promedio de crecimiento de casos.

Solo queda cuidarse cada uno y evitar con todas las precauciones, o caer en uno de los centros de aislamiento del estado, porque le puede tocar a uno en suerte, con muy buena atención por parte del personal de salud o policial, o compartir con los quejosos del estadio Cincuentenario (que fueron noticia a nivel nacional), que se asemeja más,  como ya lo manifestó la Dra. Gabriela Neme,  a “Centros clandestinos de detención”.