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CORONAVIRUS

San Luis, un caso testigo del agotamiento del bloqueo en las provincias

Rodríguez Saá pasó de tener cerrada su provincia a liberar ingresos a personas con test negativos, justo en el peor momento de la pandemia.

San Luis, un caso testigo del agotamiento del bloqueo en las provincias
El gobernador Rodríguez Saá pasó de tener cerrada su provincia a liberar ingresos a personas con test negativos, justo en el peor momento de la pandemia.

 El gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, tuvo que abandonar su modelo de cierre total de la provincia y se convirtió en un caso testigo del agotamiento de la estrategia más elegida por los mandatarios del interior para evitar los casos de coronavirus, justo en el peor momento de la pandemia del país.

Tras las protestas de los productores por el cierre de los límites provinciales (y el episodio de muertes de 35 vacas en un campo, que reveló LPO), Rodríguez Saá anunció un cambio de los protocolos de ingreso. Tras meses de limitar al máximo los ingresos (los exceptuados estaban obligados a tener un hisopado negativo y cumplir una cuarentena de 14 días), ahora permitirá entrar con un PCR negativo y circular libremente 72 horas en la provincia. Además habilita a quedarse, realizándose otro test y con una cuarentena de ahora solo siete días.

El bloqueo en San Luis fue uno de los más duros del país y generó innumerables conflictos especialmente para los transportistas. También para los vecinos de otras provincias pero de localidades muy cercanas, que fueron bloqueadas por zanjas y barricadas dispuestas por el gobierno puntano. En junio pasado los vecinos de Merlo voltearon una barricada tras la muerte de un vecino que intentaba cruzar a Villa Dolores (Córdoba) para ver a su familia.

Este giro total de Rodríguez Saá (que incluso había denunciado que otras provincias daban certificados de PCR negativos falsos para que las personas ingresen a San Luis) deja en evidencia los límites de esta estrategia de cierre total, como anticipó LPO hace dos meses. Los números de casos en Tucumán, Santa Fe y Córdoba, que también impusieron medidas de este tipo, confirman el diagnóstico.

Lo curioso es que San Luis aplicó este giro radical cuando atraviesa su peor momento de la pandemia, con una alrededor de 100 casos por día en la última semana y un notorio agraviamiento de la situación en los últimos quince días. El propio gobernador está aislado por haber sido contacto estrecho de un positivo.

En el caso de Tucumán, el gobierno de Juan Manzur incluso aprobó una ley que dispuso el cierre de los límites de la provincia, que fue considerada "terriblemente inconstitucional" por los especialistas. Este martes el gobierno tucumano informó más de 900 casos en un día y ya advierten sobre los riesgos de un colapso del sistema sanitario.

Una situación que ya atraviesa Rosario, con casi el 100 por ciento de su capacidad hospitalaria ocupada y con más casos este martes que la Ciudad de Buenos Aires.

Esta expansión del virus en provincias y ciudades que estuvieron "cerradas" ya había sido advertida por los especialistas, que daban cuenta de la fragilidad de esta estrategia y, sobretodo, de la falsa sensación de situación controlada que podía dar su implementación junto a la flexibilización de la cuarentena. 

Eso sin contar que en ciudades o provincias con ese nivel de circulación del virus ya no tiene prácticamente sentido impedir el ingreso de personas del AMBA, ya que el riesgo de contagio es el mismo o incluso menor.

Los especialistas creen que incluso la obligación de realizar test PCR para ingresar a las provincias ayudaría a mejorar la capacidad de testeos y aislar a asintomáticos. Lo mismo sucedería si se habilitan los vuelos internos con la obligación de realizar hisopados, una de las posibilidades que se analiza para el mes de octubre.

(La Política On - Line)