Los residuos patológicos deben tener un manejo especial y controlado
Los residuos biopatogénicos "no pueden estar al aire, no pueden estar en un vaciadero a cielo abierto, debe tener un manejo especial y una disposición final controlada" dijo en Radio Uno Formosa la licenciada en Ciencias del Ambiente, Clara Mancebo y advirtió sobre las consecuencias que puede tener para la población el mal manejo de estos desechos.
"Los residuos patogénicos están compuestos por residuos hospitalarios provenientes de la zona quirúrgica, curaciones, gasas, órganos, agujas" y, desde que salen del centro de salud, deben ser trasladados en bolsas rojas, precintadas y rotuladas, consignando datos sobre quiénes dispusieron los residuos, quiénes los trasladaron y a dónde.
"Tiene que estar todo registrado en papel", explicó.
Contraer cualquier nfermedad
Advirtió que si estos desechos "se disponen a cielo abierto, la gente puede cortarse o pincharse con una aguja y contraer cualquier tipo de enfermedad grave o infecciosa, también los perros tienen acceso cuando hay órganos en putrefacción" y pueden constituir vías de contagio de distintas enfermedades al ser humano.
La profesional precisó que para la disposición final de estos residuos "el método más utilizado son los hornos pirolíticos, que deben estar instalados de tal forma que tengan filtros en las chimeneas, para evitar la emanación de gases a la atmósfera y generar otro tipo de contaminación".
Incineraciones mal realizadas
El humo proveniente de incineraciones mal realizadas, puede provocar "afecciones respiratorias de todo tipo", inclusive la ingesta de "material particulado si la combustión no es completa" señaló.
Más allá de la situación de estos residuos especiales, Mancebo recomendó a la población en general realizar una separación en origen de los desechos, colocando en bolsas separadas aquellos elementos que pueden ser reutilizados, como cajas de cartón y botellas descartables "para que después quede un mínimo de basura para disponer en el vaciadero".
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