25°C
Lunes 22 de julio de 2019

La industria en caída: tiene el PBI y el empleo de hace diez años

Fuente Aumentar Fuente Disminuir Fuente
La industria en caída: tiene el PBI y el empleo de hace diez añosLa industria en caída: tiene el PBI y el empleo de hace diez añosEl sector ya no es la principal fuente de trabajo: lo desplazó el comercio. Y ahora acumula nueve meses seguidos en baja: un 21%.

Una mirada posible al temblor cambiario de estos días, hecha desde la economía real, diría que el mercado no tomó muy en serio las interpretaciones de que, en enero, la actividad tocó piso y empezó a recuperarse.

El cuadro a la vista aconsejaría, si se quiere, esperar a ver algo más contundente y parecido a una verdadera alteración del viento que las mejoras del 4,6% y del 4,4% anotadas, respecto de diciembre, por los índices de la industria y de la construcción.

Pasa también que existen antecedentes de meses muy cercanos en los que rebotes estadísticos contra el mes previo, como los de ahora, fueron seguidos de caídas sin que se llegase a armar una tendencia firme. Por ejemplo, la industria y la construcción en agosto versus julio y el indicador de la actividad económica, el Emae, en agosto y en octubre.

El problema en esta economía descompuesta es que cuando se aplica el método de comparar con el mes previo, en lugar de hacerlo contra el mismo período del año anterior que aconsejan los manuales, los números se dan vuelta y emergen contrastes enormes. Así, el alza del 4,6% de la industria pasa a ser menos 10,8%. La construcción vira de un 4,4% positivo a 15,7% negativo y el 0,7% del Emae deviene en un rojo del 7%.

Estamos hablando de diferencias de hasta 20 puntos porcentuales entre un punto y el otro, bastante incomprensibles por cierto, y de mejoras respecto del subsuelo de la economía, obviamente difíciles de percibir. Está claro: el Gobierno deberá mostrar algo más consistente y constante que esto que hay, si su objetivo pasa por instalar en el escenario político la noticia del esperado repunte de la economía.

Por de pronto al interior de la industria, la actividad con mayor peso en el PBI, aparecen datos de enero 2019 vs. enero 2018 que impresionan y son una molesta muestra de la realidad:

De los 16 sectores que integran el indicador, quince dicen caídas. Sólo sobrevive la fabricación de tabaco.
Entre los rubros bajo cero, sobresale la producción de máquinas y equipos con un 42,8% y, dentro de ella, el 90% que se desplomó maquinaria agrícola. La fabricación de automóviles marca -37%; la de motocicletas -80% y los textiles -28%.

Medido en su conjunto, el sector lleva nueve meses consecutivos en picada. También potente, el acumulado registra nada menos que un 21% en negativo.
¿Y como la ven los propios industriales? A corto plazo, notoriamente con más pesimismo que optimismo según una encuesta del INDEC.

El 55% calcula que la demanda interna bajará; el 34% dice que seguirá igual, o sea, en el freezer, y el 11% restante arriesga que puede subir.
Otra: el 66% de los consultados no piensa aumentar la cantidad de trabajadores de sus empresas y un 28% planea reducirla. El horizonte luce de igual a peor, para casi el 100% de los empresarios.

Hay de todo en el evidente declive de la industria manufacturera, incluido el lugar que algunos gobiernos le dieron dentro de sus políticas o la manera en que ellos entendieron la economía, más la falta de un proyecto propio de los industriales.

Mucho de eso brota en las estadística oficiales, como que el año pasado el sector perdió el primer puesto en el ranking del empleo. El comercio lo desplazó de un lugar que, por definición, era el lugar que caracterizaba a la industria.

Más de lo mismo, la suma de todas las ramas que forman parte de la actividad ocupan hoy a alrededor de 1.130.400 personas, un 10% menos que a fines de 2015. Y si se va para atrás, se advertirá que el número resulta aún inferior al de 2007.

Nada muy diferente a eso podría pasar viendo cómo se viene replegando la producción. Medida por su PBI, está al nivel de 2009-2008. Y si el metro es el producto por habitante, algunas estimaciones dicen que bajó 7%.

Según las proyecciones más diversas, tanto sobre empleo como sobre actividad, este pinta para otro año recesivo. El Gobierno ya se alista a contraatacar con una batería de indicadores salida de la cocina del Ministerio de Hacienda: mostrará, entre otras cosas, que las ramas que han mejorado ya pasan el 60% del total y hasta planea subir a ese tren al consumo privado.

Habrá de todos modos una polémica marca en el orillo de cada uno de esos indicadores: compararán con el mes previo, tal cual pasó con el 4,6% de la industria y el 4,4% de la construcción. Claramente, un modo de evitar las incómodas caídas que surgirían de contrastar algunos períodos con los mejores períodos del macrismo.

Vienen controversias, pero lo que definitivamente vale es que esos informes coincidan con la percepción de la gente y no huelan sólo a campaña. Esto es, que se correspondan con la evolución real de sus ingresos y el poder de compra de sus ingresos; con la marcha de las actividades en las que se desempeña y la seguridad de mantener el empleo y, al fin, con ciertas mejoras en su calidad de vida. Lo de siempre: mucho de lo bueno y muy poco de lo malo.

Por Alcadio Oña

Espacio Publicitario
 
 

Comentarios (0)add
Escribir comentario
IMPORTANTE: Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento, fuera de contexto o no relacionado con la nota en cuestión, será eliminado e inhabilitado para volver a comentar.
corto | largo

busy
Radio Uno En VIVO!!!!

VIDEOS

You need Flash player 6+ and JavaScript enabled to view this video.



Edición Hojeable