24 °C
Sábado 18 de noviembre de 2017

Argentina, nuevo referente regional para Estados Unidos y China

Fuente Aumentar Fuente Disminuir Fuente
Argentina, nuevo referente regional para Estados Unidos y ChinaArgentina, nuevo referente regional para Estados Unidos y ChinaPese a nuestra crónica tendencia de dilapidar lo que tenemos y desaprovechar lo que las circunstancias nos brindan, el destino, la suerte, o como se lo quiera llamar, sigue conspirando en favor de la Argentina.
Sin proponérselo, nuestro país ha quedado por una serie de razones posicionado en el vértice de un nuevo triángulo estratégico en materia de relaciones con las dos mayores potencias del planeta: Estados Unidos y China.

Más allá de su coyuntura interna, Argentina está siendo percibida como referente de estabilidad política y apertura económica en Latinoamérica. Chile bien podría reclamar ese lugar, sobre todo teniendo en cuenta su trayectoria en los últimos 30 años. No obstante, la Argentina sigue pesando mucho más en términos políticos y económicos en la región.

A eso se suma, tal vez, el dato más relevante: desde que Mauricio Macri asumió la Presidencia, nuestro país ha despertado enormes expectativas en la comunidad internacional. Macri es el exponente de una experiencia electoral exitosa que representa un claro cambio en la tendencia política populista y autoritaria que predominó en gran parte de los países de la región durante los últimos años.

La debacle política y económica de Brasil es un factor clave de este nuevo escenario, con un liderazgo natural que, pareciera, quedará vacante por un buen tiempo. La otra potencia latinoamericana, México, tampoco la pasa bien. Enrique Peña Nieto afronta una fuerte crisis interna, agobiado a su vez por las políticas hostiles de Donald Trump.

En este contexto, Estados Unidos espera un papel regional más protagónico de la Argentina, particularmente frente a la crisis de Venezuela. La posición de Trump es una suerte de continuidad con la de su antecesor, Barack Obama, quien ya había realzado la figura de Macri durante su trascendental visita a la Argentina, en marzo del año pasado.

Si bien con Trump seguramente se seguirá profundizando el declive de la influencia estadounidense en Latinoamérica, el polémico magnate no parece estar dispuesto a que ciertas situaciones se desmadren en el descuidado patio trasero.

En el caso de China, su diplomacia está a años luz de los gestos grandilocuentes y habitualmente improvisados de Trump. La política exterior de China en Latinoamérica ha sido históricamente clara y consistente en privilegiar la cooperación económica, desprovista de cualquier tipo de incidencia en el rumbo político o el posicionamiento ideológico de los gobiernos de turno. En ese sentido, China suele expresar sus lineamientos políticos de manera muy cuidadosa, en el marco de foros multilaterales y a través de documentos oficiales.

Con Xi Jinping en el poder, la presencia China en Latinoamérica se ha profundizado en términos económicos y se mantiene intacto el principio de no injerencia en asuntos de política interna. De todas formas, es evidente que China necesita reconstituir su esquema de relaciones en Latinoamérica, tras los cambios de signo político que se han dado y las severas crisis que afectan a Brasil y Venezuela, sus dos mayores socios regionales.

Al mismo tiempo, México está exhibiendo una política mucho más agresiva ante el enorme déficit comercial que acarrea frente a China. Durante una reciente entrevista con Financial Times, el ministro de Economía de México, Ildefonso Guajardo, sorprendió al proponer a Trump unirse a México para “una rápida y relativamente fácil victoria en materia de comercio” frente a China.

Sin dudas, ese no es el camino a recorrer por la Argentina, que desde 2014 tiene estatus de socio estratégico integral de China. La próxima visita de Mauricio Macri al gigante asiático es la posibilidad de dejar de hablar de los sobredimensionados limones tucumanos y relanzar nuestra relación con China, desde un lugar de mayor privilegio en este contexto regional.

Es el momento de explorar nuevas oportunidades para expandir la oferta exportadora (prácticamente todo lo que vendemos son porotos de soja) y concretar las ya anunciadas inversiones que revolucionarán la decadente y subdesarrollada infraestructura argentina.

Esa gran ocasión que dilapidó el kirchnerismo por megacorrupción y mala gestión afortunadamente sigue intacta, pese a los contratos heredados, que fueron oportunamente revisados desde que Cambiemos asumió el poder. Es acertada también la idea de explorar nuevas áreas de cooperación, de enorme potencial, como turismo y deportes.

Bien dijo Macri en declaraciones periodísticas días atrás a la agencia de noticias china Xinhua: “Pocos países son tan complementarios como China y la Argentina”. Es muy cierto, como también es cierto que jamás seremos complementarios en términos comerciales con los Estados Unidos, si bien estamos destinados a cooperar con ellos en otras áreas muy afines y mutuamente beneficiosas como finanzas, tecnología, democracia y derechos humanos.

Allí ha quedado entonces la Argentina, inesperadamente en el vértice de un nuevo triángulo estratégico que, por diversas razones, la perfila como referente político y económico en la región, tanto para los Estados Unidos como para China. ¿Lo aprovecharemos esta vez?

Por Patricio Giusto

Espacio Publicitario
 
 

Comentarios (0)add
Escribir comentario
IMPORTANTE: Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento, fuera de contexto o no relacionado con la nota en cuestión, será eliminado e inhabilitado para volver a comentar.
corto | largo

busy
Radio Uno En VIVO!!!!

VIDEOS

You need Flash player 6+ and JavaScript enabled to view this video.



Edición Hojeable